Es posible prevenir el suicidio con ayuda de profesionales en salud mental.

El suicidio se ha convertido en uno de los temas de gran impacto para la salud pública de Ecuador. Entorno a este existe una demanda de información que ayude a desmitificar el suicidio para entenderlo. Para comprender qué es, qué causas lo rodean, cómo hablar sobre suicidio, a quién acudir durante una emergencia y cómo buscar ayuda adecuada.

En chequeamosenred.com conversamos con Geovanny Cuenca, psicólogo e integrante del Grupo Psicología Clínica y de la Salud, de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Se abordaron las causas del suicidio más frecuentes. Así como las creencias erróneas sobre este tema que pueden generar confusión o una mala interpretación sobre su incidencia. 

¿El suicidio es una enfermedad mental? 

No lo es. Sin embargo, dentro de los principales factores de riesgo para la conducta suicida están el padecer trastornos mentales, como depresión, ansiedad, esquizofrenia. Además de los trastornos existentes por consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas. 

Una definición de estas palabras sería: la muerte causada por un comportamiento perjudicial dirigido hacia uno mismo, adoptado con la intención de morir a causa de dicho comportamiento. 

¿Se puede prevenir?  

No es sencillo pero sí se puede prevenir. Para ello es importante identificar determinados síntomas como:

  • Aislamiento social.
  • Descuido en la imagen personal.
  • Pérdida de interés en realizar tareas o actividades que antes disfrutaban.
  • Cambios de humor.
  • Falta de energía.
  • Cambios en las rutinas normales (patrones de alimentación y sueño). 
  • Aumento del consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas.
  • Actuar de forma imprudente y tener conductas autodestructivas.

Estos signos de advertencia no siempre son evidentes o resultan obvios y pueden cambiar en diferentes personas.  

¿Cuándo aparecen pensamientos suicidas? ¿Existen comportamientos que demuestren intenciones suicidas? 

Estos pensamientos o comportamientos pueden aparecer por múltiples causas. Por ejemplo, eventos críticos en la vida como pérdidas de un ser querido, del trabajo, peleas con los padres, separación, rompimiento con su pareja, violencia, abuso sexual u otros. 

Estos eventos pueden causar dolor y sufrimiento que lleva a que la persona no sea capaz de hacerle frente y sienta falta de control sobre su vida, lo cual le lleva a creer que no puede hacer nada para mejorar su situación, por ende la única solución es “desaparecer”.  

¿El suicidio se relaciona con la depresión? 

Su relación es alta, de echo entre el 60% a 70% de los pacientes con depresión experimentan ideas suicidas, situando la incidencia del suicidio en torno a un 10% a 15% en esta población (OMS 2017). 

Las personas deprimidas presentan tasas de suicidio 44 veces mayores a las personas sin depresión(Hernández et al., 2013). La depresión hace que nuestra visión del mundo se estreche a tal punto que las personas llegan a distorsionar la realidad y solamente se fijan en los aspectos negativos de la vida, creyendo que nada los puede aliviar y que el dolor que sienten no acabará nunca, por lo cual la única solución es la muerte. 

Algo importante a considerar es que al comenzar una terapia los propios síntomas de la depresión pueden llevar a una persona a creer que “ello no va a funcionar” y el creer que una terapia no va a dar resultado tiene consecuencias muy graves. 

¿El suicidio afecta más a los hombres? 

En cuanto al sexo los hombres mantienen tasas altas de suicidio consumado y tasas más bajas de intento en comparación con las mujeres, asimismo, los hombres reflejan una probabilidad de tres o cuatro veces de morir por suicidio en referencia a las mujeres.  Esto se debe al método que usan, ya que los hombres emplean métodos más letales y fiables que las mujeres. 

En Ecuador se evidenció que en las mujeres el envenenamiento fue el método más frecuente (54%), seguido por el ahorcamiento (41%) y en los hombres el ahorcamiento (66%), envenenamiento con pesticidas (25%) y los disparos (5%).

¿La tendencia suicida ha aumentado en Ecuador? 

En efecto, sobre todo en los adolescentes a escala nacional según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos [INEC] (2018 y 2019) las lesiones autoinfligidas intencionalmente (suicidio), ocupaban el segundo lugar de entre las diez principales causas de muerte con el 16,5% de decesos, mientras que en 2019, ocuparon el puesto número uno dentro de la misma lista con el 17,8% de decesos en el grupo de adolescentes de 12 a 17 años de edad respectivamente. 

De acuerdo a las estadísticas nacionales de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), en el 2020 se registraron 1162 suicidios. 

Adicional, en nuestro país, cada día una persona se quita la vida y estas personas tienen hasta 20 intentos previos de suicidio hasta finalmente consumarlo.

¿Existen tratamientos o maneras que ayuden en la prevención de intentos suicidas? 

El tratamiento de los pensamientos y el comportamiento suicida depende de la situación específica para cada persona. Este aspecto incluye el nivel de riesgo de suicidio y los problemas de base que pueden causar tales pensamientos o comportamientos, es importante señalar que al iniciar un tratamiento, con la ayuda adecuada, se abordan las causas o motivaciones por las cuales el paciente desea cometer suicidio. 

Este aspecto es muy importante pues el profesional en salud mental aportará con terapias según sea el caso, como las terapias cognitivas, conductuales o seguir un tratamiento mixto. 

¿Cómo hablar o actuar frente a alguien que podría tener pensamientos suicidas? 

En este caso debemos decirle a la persona que nos importa y que queremos ayudarla, para empezar a desmitificar el suicidio. Expresar empatía por la persona y por lo que está pasando, que dicha persona no esta sola, puede buscar a un amigo o amiga, un familiar o a un terapeuta y comentarle sus inquietudes. 

No se debe mantener en secreto los pensamientos sobre el suicidio. Estos pensamientos normalmente están asociados con problemas que pueden resolverse. Si no se le ocurre ninguna solución, no significa que no haya soluciones, sino que ahora no es capaz de verlas, en este caso los tratamientos psicoterapéuticos ayudarán a encontrar y valorar las opciones adecuadas. 

¿Qué rol juega la información y educación sobre salud mental para prevenir? 

Juegan un rol muy importante pues en el campo de la salud mental se pueden generar  estrategias que permitan promover y fortalecer los vínculos sociales, así como proporcionar información responsable y confiable de tal forma que se reconozcan diversas formas de resolución y enfrentamiento de conflictos, además de desmitificar el suicidio. 

Incluso se debe considerar la forma en que se comunica la información sobre un suicidio, por ejemplo, los informes que incluyen mensajes de prevención del suicidio, historias de esperanza, factores de riesgo y protección y enlaces a recursos de ayuda y que evitan sensacionalizar el evento, ayudan a reducir significativamente la probabilidad de la conducta suicida. 

Algo importante a destacar es que la mayoría de las personas con conducta suicida en realidad no quieren morir: no quieren vivir la vida que tienen, por eso es tan importante hablar de otras opciones en el momento adecuado, el acceso a dicha información en el momento oportuno puede prevenir el suicidio.

Las cifras sobre el suicido son sumamente elevadas y poco a poco han ido creciendo en diferentes partes del mundo, Ecuador no es la excepción, lo que significa que se debe prestar mayor atención a este problema que afecta a distintas personas, de manera que se pueda prevenir o actuar a tiempo.

Todo esto se lo puede lograr a través de una adecuada difusión de información y desarrollo de futuros planes de intervención, aporta en desmitificar el suicidio.

¿Las publicaciones sobre suicidios influyen en el aumento de estos casos? 

No, es un mito que el hablar sobre el suicidio incita a las personas a consumarlo, es fundamental acabar con el tabú para desmitificar el suicidio y poder ayudar de forma eficaz a las personas con más riesgo y darles todo el apoyo afectivo y profesional que necesitan. Estas acciones en lugar de fomentar el comportamiento suicida, puede dar la oportunidad de que las personas analicen otras opciones y reflexionen sobre su decisión, previniendo así el suicidio.

Creencias erróneas sobre el suicidio

Profesionales en salud mental desmitifican algunas creencias erróneas sobre el suicidio, esto ayuda a tener mejor conocimiento sobre el tema.
  • «La gente que habla de suicidarse nunca lo hace»: No es cierto, cerca del 75 % de los que se suicidan lo habían intentado. De cada 10 personas que lo hicieron, nueve dieron aviso de lo que ocurriría o habían hablado de ello.
  • «El suicidio se comete sin previo aviso«. No es verdad, la persona da muchas señales verbales y extraverbales de sus propósitos.
  • «El paciente que se repone de una crisis suicida no tiene peligro de recaer». No es cierto, casi el 50 % de los que atravesaron dicha crisis llevaron a vías de hecho dentro de los primeros tres meses siguientes. Incluso cuando todo parecía pensar que el mayor peligro había transcurrido.
  • «Todo el que se suicida está deprimido». Aunque todo deprimido es un suicida potencial, no todo el que lo lleva a efecto lo es. Puede ser un individuo con un trastorno de personalidad, alcohólico, etcétera.
  • «El suicidio se hereda». No es cierto, éste no se hereda. Lo que puede suceder es que se herede la predisposición a padecer determinadas enfermedades. En estas puede ocurrir (esquizofrenia, trastornos afectivos) o que se imite dicho comportamiento anormal.
  • «Hablando con un individuo con riesgo suicida sobre el tema, se puede hacer que lo lleve a cabo». No es verdad, ya que se ha comprobado que esto reduce el riesgo, y es la primera posibilidad, quizás irrepetible, de iniciar su prevención.

Ten en cuenta buscar ayuda con profesionales en salud mental e informarte para desmitificar el suicidio. El Ministerio de Salud de Ecuador creó el sitio de llamada de auxilio 171 opción 6. También se puede llamar al 911, para atención profesional gratuita.

Recuerda que en Chequeamos en Red puedes consultar sobre diversos temas como desmitificar el suicidio además de los vinculados a la desinformación.

VíaChequeamos en Red
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